jueves, 6 de febrero de 2014

SNA. Un abrigo contra la indiferencia.

Reproches reales a la misma realidad. Entre muchos es más fácil llevar la carga, es más fácil que cuando hace frío alguien comparta el abrigo contigo. Nach como referencia. Más de una frase se han dejado caer suya. Pero si uno se pone a devanar podría acordarse oyendo rapear y también hablar, perfectamente de Zatu en ocasiones, y si ahonda aún más, como no, recordar aquellos primeros movimientos de África Bambata de vuelta de uno de sus viajes a la tierra negra o a Brasil, donde surgió el género por cierto. Que el rap es una forma de las más eficaces de llegar a la gente de a pie
y también de mandar al sistema actual más allá es una evidencia que a estas alturas resulta absurdo negar. Un periodista blogero hablaba hace tiempo de rap conciencia. Esa es una forma de ver y entender el trabajo de SNA. Pero también rap amor, rap música, rap amistad, y mucho mucho tiene de rap solidario. Usar la palabra crítica social puede parecer a estas alturas un tópico, pero por más que lo veamos así es sobradamente necesario. Revolución Social, Carpe Diem o El Hombre de Mil Caras
enseñan el estilo del que les hablo. con cierta tendencia ante la sociedad, ante la política y rechazando de plano todo lo que suponga un principio de daño para el buen ser humano. Caractéres intimistas en cada uno de ellos, bien sea por las circunstancias personales, sociales, o motivos laborales o académicos, aparecen cuando cada uno por separado construye una obra. Todas diferentes, personales pero con el sello único de SNA, con el sello de eso que no me canso de repetir, el sello de la amistad.

A ellos, Rafa, Yayo, Jose, Nailer, y toda la banda que hay creada alrededor de SNA, se les puede calificar como sinceros, críticos, comprometidos, cualidades estas que son las que les han llevado a demostrar que SNA no es solo un capricho, que es algo más. SNA son jóvenes, pero sobradamente preparados. Forman parte indisoluble de una generación que cogió su nombre a raíz de la campaña publicitaria de un coche. La generación JASP. Pues eso: Jóvenes aunque sobradamente preparados. Larga vida. Tan simple como eso. Eternamente agradecidos.