La esperanza de que aún hay capacidad y hueco para la sorpresa sigue viva. Todo un triunfo, sobre todo si hablamos de edades en las que o se tiene la estabilidad que marca el mercado o se pierde esa capacidad. Nosotros hoy no dejamos de sorprendernos. Nunca habíamos oído, visto o leído algo como esto: "La música, el rock toma el lugar de las creencias religiosas tradicionales como fuente de sus absolutas convicciones. Sus seguidores pueden citar textos y el origen de las canciones como antiguamente las personas citaban la Biblia". Esto lo afirma Gary allen. Y esto tiene un efecto, el efecto de la confirmación de lo que ya sabemos. Que se puede llamar religión, y se le puede llamar de mil y una formas, pero quizá religión sea la que más se adapta a lo que propone esa sexta esfera llamada Rock and Roll. Mil vertientes, mil estilos diferentes de concebir ese ritmo demoníaco. Elvis, Little Richard, y otros tantos a los que debemos el agradecimiento eterno deben estar tranquilos allá donde estén. Hoy dedicamos este artículo a una de las manifestaciones artísticas del rock: El Rock Duro, el Hard Rock. La parte más oscura para algunos y las más iluminadora para otros. Si nombramos por ejemplo a Alice Cooper no aldamos lejos de poder afirmar que en el laboratorio de aquella época, el laboratorio musical, perfectamente pudo ser el director. El sonido duro de los instrumentos de percusion, la adaptación del bajo eléctrico, inspirados quizá en ritos, en canciones africanas. Y no se puede olvidar a The Kinks por que sería como empezar a hablar de música renegando de ella directamente. Es otra dimensión en la que las escalas musicales se elevan por encima de cualquier otra vanalidad. Un movimiento cultural y social también. Gestos reivindicativos que elevan al hombre por encima de las cosas. Y sobre todo una forma de expresión digna de un salón de la fama como el mundo de grande. Los grandes de esto saben bien de lo que quiero hablar. Uriah Heep, ZZ Top, Van Hallen, y todo lo que viene detrás. Algo para amantes y amados para que no se duerman los sentidos, para fuertes pero también para flojos, para que el espíritu dormido se levante de un salto urgente y plante el corazón y la rabia en mitad de la calle. Para un artículo técnico habrá más tiempo, pero hoy he querido hablar, más bien cantar sugerencias personales, que quién sabe si no las anda sintiendo por ahí, por alguna esquina de la Universidad del Rock, algún que otro loco más. Un broche de maestro, con su permiso, claro, para terminar:
“Se sabe cómo es una persona, por el tipo de compañia que tiene, según antiguos dictados. Sería imposible hacer una lista completa, más aquí están algunos de los compañeros del rock: drogadictos, adoradores de Satanás, homosexuales y otros desviados sexuales, rebeldes sin causa, criminales, blasfemos, inmorales, promíscuos, desobedientes a los civiles y militares, espectáculos musicales pornograficos, etc...la lista podría continuar de modo casi interminable." Francisco Garlock.