
Hoy es más fácil, si cabe, que lo ha sido hasta ahora escribir sobre música y cine. No es la primera vez que lo hacemos en Clave de Sol, y si recordamos la sección de la pasada temporada, Super 8, quizá veamos que estamos en lo cierto. Pero hoy es aún más sencillo, y más placentero. Quizá la vez que más fácil y más cerca tenemos la ocasión de rendir un homenaje a la unión inseparable entre estas dos manifestaciones inequívocamente hermanas sea esta.
Tempoco es la primera ocasión en la que me planto ante la diabólica televisión para ver en directo la entrega de los Premios Goya de la Academia del Cine Español, y, aunque más aburrida que en ocasiones anteriores, me pasé más de dos horas viendo, escuchando y a veces sintiendo los premios y los por enésima vez programados agradecimientos. La facilidad obedece a muchos motivos. Juan Carrión es casi vecino mío, le hemos tenido en Metrópolis FM de la mano de Alexia Salas en La Gran Evasión, y es aún a sus ochenta y siete años profesor activo de inglés en Cartagena. Reconozco también mi eterna ya debilidad por él y por John Lennon, y esa es otra de las razones de peso por la cual no es complicado escribir hoy. He de confesarme culpable de pensar,
al igual que lo hace mi compañero Alberto Frutos, que Strawberry Fields Forever entra dentro de las canciones que me quisiera llevar para siempre y por siempre conmigo. He decir que me siento orgulloso de que un cura, como lo era Javier Cámara en ¡Ay Señor, Señor,..se haya transformado después de mil papeles, en ese tierno y justo, justo y solidario, educador y amigo de lo nuevo, de lo poco convencional como lo es Juan. Quizá si echamos un vistazo a la discografía de John Lennon podamos comprobar que la mayoría de sus anhelos coinciden en gran parte con los de Juan Carrión. Va a ser por eso que quepa la posibilidad de que esto haya obtenido seis Premios Goya en esta ocasión por mera casualidad. Puede ser también que un hombre con un anecdotario contado por sus alumnos tan extenso y rico haya tenido que ver en grandísima parte también en la consecución del busto. Pero a mí que, en este caso no paso de ser un mero espectador sorprendido por la fescura de la película, y su profundidad, y su color años sesenta, y su amor por la libertad, me apetece más que nunca hablar de esto. Solo quiero hacer una cosa para despedir estas líneas, este homenaje sincero a alguien que ha puesto al sistema educativo, a la dedicación y a la vocación en un puesto que difícil es de alcanzar. Solo quiero decir un intercambio de frases con el que me quedo del primer saludo . "No pasa nada, es que llega usted tarde". Esto le contestó John Lennon a Juan Carrión cuando después del gran viaje llega a Almería y se encuentra con él, le pregunta después de llagar algo más de lo pactado a la pequeña entrevista que mantendrían.. La pregunta no fue pregunta, simplemente fue una disculpa secilla: "Espero que no haya problema, no he podido llegar antes". Como en otras ocasiones datos más técnicos, dejando a un lado la evidencia de que en este caso sobran, los dejamos para otros artículos que lo merezcan más. Solo me queda
lanzar un beso y mis abrazos a la libertad, a John Lennon, a Strawberry Fields Forever, y a D. Juan Carrión para que siga más años dando cariño y sapiencia en lengua británica a tantos alumnos que no dejarán de quererle seguro como los que ya le llevan más de medio siglo confesando su amor enterno.