sábado, 18 de enero de 2014

Achokarlos Band, más ingredientes.

No hace mucho en el programa nos dio por recuperar dichos clásicos, casi refranes. Uno de ellos era “no te pido que me des, solo ponme donde haya”. A la hora de escribir sobre este monstruo de la escena, este químico del metal, y de lo que no es metal también, nos resultó recurrente la frase.
Todos pensamos que hubo alguién o algo que le tubo que poner donde había o donde hubo. Si, porque al polifacético Achokarlos no le han dado nada.
Diciembre ha sido el mes de la aparición, de la puesta en tablas de Achokarlos Band.
En el estudio, ese laboratorio del que yo os hablo cuando digo "químico" salía un trabajo que llevaba fraguándose no se sabe cuanto tiempo. Probando mezclas en la probeta de la improvisación e intentando que reaccionasen con la técnica que solo los grandes poseen de forma innata. Ve la luz la banda, ven la luz los sonidos y lo hacen como si de un terremoto se tratase convirtiendo una apertura de concierto que se espera normal en una criatura formada por mil trozos diferentes. “Hemos aceptado recomendaciones, pero me lleva apeteciendo mucho tiempo esparcir mi personalidad por mucho trabajo y viajes que cueste. Siempre estaré a tiempo de practicar mis primeras clases de guitarra aceptando tocar canciones con cuatro acordes, casi como el palo de la rumba de Peret (la, sol, fa, mi). ¿Se puede definir mejor la personalidad de esta bestia de lo antirutina?. Por si el lector no lo ha intuido ya estamos hablando de la irrupción en el primer directo de la banda. Y Vita Imana fueron testigos de ello. Como los nuestros, los caballos pisaron con poderío el adoquín. Viajan a Jaén, tierra de olivos y mía, mucho más, después, pero sin dejar de lado ni el laboratorio ni las tablas. Gente de radio. Achokarlos colabora con TRITÓNICA, un programa de Uniradio Jaén.
Marta Carrión (voces), José Antonio ‘Jevi’ Bayona (batería) y Roberto ‘Rob’ Marco (guitarra) el resto del la alquimia, terminan de dar algo que quien lo escuche tendrá la sensación de que no hay casi nada parecido, y a su vez que lo podamos tener tan cerca. Un todo al que nunca le sobra el último ingrediente. A ese ingrediente en Clave de Sol le llamanos Constancia, a veces también Inquietud y una fijación casi enfermiza por los nuevos sonidos. Y es que ese ingrediente al fin y al cabo se llama vida.