martes, 3 de junio de 2014

Jaén Ayer por La Tarde (2 de junio de 2014).


Prensa libre, crítica social y Músicas sin fronteras.

Siempre he pensado que ubicando el lugar desde donde más en paz y más fuerte te sientes es desde donde más efectivo es tu grito. Soy Andaluz, de Jaén, Serrano de La Sierra de Segura. Es por esto que os dejo esto que es mi corazón para vosotros. Cuando lo hago, mi deseo no es localizar una lucha o un valor en un lugar, lo que pretendo es invitaros a qua hagáis igual desde ese sitio desde donde la paz os haga fuertes. Este es el mío. Y esto es mi corazón, mi rabia y mi indignación unidos. Miguel Hernández ya los tenía con él mucho antes de yo nacer.

ACEITUNEROS
Andaluces de Jaén, 

aceituneros altivos, 

decidme en el alma: ¿quién, 
quién levantó los olivos?
ni el dinero, ni el señor, 
sino la tierra callada, 
el trabajo y el sudor.
y a los planetas unidos, 
los tres dieron la hermosura 
de los troncos retorcidos.
dijeron al pie del viento. 
Y el olivo alzó una mano 
poderosa de cimiento.
aceituneros altivos, 
decidme en el alma: ¿quién 
amamantó los olivos?
no la del explotador 
que se enriqueció en la herida 
generosa del sudor.
que os sepultó en la pobreza, 
que os pisoteó la frente, 
que os redujo la cabeza.
consagró al centro del día 
eran principio de un pan 
que sólo el otro comía.





los pies y las manos presos, 
sol a sol y luna a luna, 
pesan sobre vuestros huesos!
aceituneros altivos, 
pregunta mi alma: ¿de quién, 
de quién son estos olivos?
sobre tus piedras lunares, 
no vayas a ser esclava 
con todos tus olivares.
del aceite y sus aromas, 
indican tu libertad 
la libertad de tus lomas.