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| Krahe con la insignia de oro y brillantes del programa |
afirma Krahe contestando a la pregunta de si España es del todo aconfesional. Una respuesta al alcance de pocos monologuistas falaces y culturestas de barba postiza. Siete años de suplicio por participar en un vídeo titulado "Como cocinar un Jesucristo para dos personas".
Ahí es
nada el delito. Paren la cadena de montaje, devuelvan a Bárcenas a
su casita, que con Javier tenemos para rato. También toca hablar de
música en este artículo, como no. Diez canciones que se suman a la
más setenta que conforman unidas su discografía oficial. Sumenos la
no oficial y obtendremos una receta para cocinar países
aconfesionales. -¿Las Diez de últimas?, no sé, quizá no siga en
el mundo de la música, me gusta el título porque es ambiguo-. Y es
que se puede sentar uno en un taburete y hacer reir a una persona, a
dos o a trescientos, dependiendo de si eres un buen actor de
monólogos o si eres cada vez más mediocre, y así sucesivamente,
pero hay que tener esas diez de últimas para acompañar este último
disco con el ensayo "El Derecho a la Pereza" de Paul
Lafargue, yernísimo de Karl Marx. Así se quita uno el sambenito de
encima de tener que contestar ¿canta usted al momento social y
político actual?. Particularmente creo que aquí nos viene a decir
sin decirnos que el trabajo no es el fin único del individuo, si no
el medio para vivir, Y también de paso, podemos entender lo acuerdo
que debe de estar con los dirijentes de la patronal cuando piden más
trabajo a cambio de menos dinero. La hostilidad del mundo le resulta
agotadora y aventura que quizá todo esto venga a cambiar cuando a
él, si está vivo, ya no le importe que lo haga. Diez canciones más
que vienen a poner algo de cordura también a este mundo de la
industria. Clave de Sol se moja en este caso, y por eso, aún
reconociendo que es casi imposible quedarse claramente con ninguna de
las diez, recomienda prestar atención a "-amos, -anda" y
"No todo va a ser Follar". Música contra la hostilidad y
monólogos de verdad aunque no lleves una barba de quita y pon a
juego con el reloj en el bolsillo.
