Un día el gran Leo de Sin Tregua me
dijo refiriéndose a nuestro programa “Clave de Sol” que había
varias razones por las que le gustaba sintonizar la radio a la hora
en que estamos en antena. Me dio algunas, pero la que más me llamó
la atención fue que tratamos la música con respeto.
Fue esta una de las ocasiones en las
que uno necesita decirlo, y no solo decirlo, sino escribirlo y
escribirlo en letras bien grandes.
Qué término más absoluto, grande,
maravilloso y justo. Es por eso que me resulta a su vez tan difícil
ponerme a escribir sobre esta expresión que engloba casi todo lo que
uno siente que es su modo de vida. Respeto.
Quizá tenga algo que ver también a la hora de que Leo apreciase respeto en nuestra forma de tratar este arte lo que sirvió un día para dotar de significado nuestro espacio radiofónico, que no es otra cosa sino no degradar de antemano la música o la creación de tu vecino. Quizá esto sea también un arte en sí, el arte del respeto. Quizá si dedicasemos más tiempo, pues más barato es, a escuchar la música que nos propone el de al lado, ese que tenemos tan cerca que le vemos todos los días, nuestra vida musical, y por supuesto la suya sería muchísimo más extensa y más rica en matices. Quizá si no fuesemos tan borregos en manos del consumismo voraz que nos ofrecen día a día los grandes medios de masas todos tendríamos algo que decir, que escribir, que tocar y que cantar incluso en esos mismos medios.
Si esto se aproxima al concepto que a
Leo le sugiere, y eso que dice que aprecia en Clave de Sol, eso que
se llama respeto, estas palabras en esta humilde revista que pretende
ser CLAVE DE SOL, tengan hoy más sentido que nunca.
De una cosa estoy seguro. Estoy seguro
de que algo tiene que ver también el respeto musical con el respeto
a la persona que decide un día que quiere componer, que quiere
tocar, que quiere cantar. Y esa persona, piensa Clave de Sol, que ante
todo es ya, a partir de ese paso, músico. Músico de Blues, de Jazz,
de Flamenco, de Pop, de Rock, de Heavy Metal, de Hip Hop, o de los
miles estilos musicales que cada uno sea capaz de ver o de crear.
Pero músico, y ese término solo por serlo merece respeto.
Lo mismo que respeto merece la opinión
que cada uno tenga de cada manifestación cultural, estilo musical,
forma de escribir o expresión pictórica.