![]() |
| Desenfoque en Rock In. |
Uno de esos días difíciles de olvidar. El punk un estilo
denostado por la mayoría del público, pero adorado por la gente que ama todo lo
que tiene que ver con la protesta, con la música y con lo que se sale de lo
habitual de la forma más directa y contundente.
Pero ese público que lo aparta no solo aparta el punk, si no
todo lo que no esté relacionado con los cánones estéticos a los que el cine de
las grandes producciones hechas comedias americanas. Esa gran masa que vive de
la opulencia y la sensibilidad, y que en la mayoría de los casos viven
eternamente preparados para ser engullidos por el sistema, que no solo rechazan
lo que no entienden si no lo que les gustaría entender y no pueden.
Difícil olvidar reencontrarse con músicos conocidos del
programa que evolucionan a velocidad de vértigo. Difícil también entender como
algunos de ellos no están arriba. Pero también es complicado asimilar como lo
absurdo también se adueña a veces de un espacio no violento, de un escenario, y
más aún intentar sin conseguirlo saber quién les alienta.
__________________________________________________________________________________________
Aún así, era lunes, un lunes de puente para la mayoría y las expectativas de afluencia y económicas empezaban a cumplirse también pronto.
El equipo se reúne en el patio alrededor de las seis de la
tarde y de lo primero que somos conscientes
es de que no hemos estado allí en momentos que no merecía la pena perderse. Arañazo, Abokajarras, Atxo Etxale Apio se nos escaparon.
Y aunque conseguimos hablar durante un buen rato con ellos haciendo gala no solo de relación con la radio de la banda si no de la amistad. No es poco conocer a alquien a través de la radio y conseguir que te consideren su amigo y tú a ellos.
_______________________________________________________________________________________________________
![]() |
| La Jauría del Vicio. |
![]() |
| Proyecto Pollo. |
A Proyecto Pollo pudimos tenerles en la
anterior temporada, pero el calendario que se les vino encima tras la
publicación del disco fue algo que ni ellos esperaban. Un rock, punk, a veces
tranquilo, a veces revolucionario, pero que siempre guarda un hueco importante
para decirnos que nada es incompatible con el humor. Sus letras cargadas de
sátira nos invitan a encarar esta y otras situaciones que puedan sobrevenirnos
con otra cara como mínimo
Como cuando venías del cole esperando algo diferente y estaba.
![]() |
| El Koño de la Barnarda. |
La sorpresa para mí vino de la mano de Fran (bajista y
cantante de TAS).
“Guarda los diez minutos que necesitamos los músicos para
regresar al mundo real después de bajar de un escenario pero no te pierdas, te
quiero presentar a alguien, a unos músicos de la vieja escuela, de esos que te
gustan”
De esas veces que no puedes
dejar de pensar por un instante que parece que has vuelto veinte años o más
hacia atrás. A aquella época en que la televisión daba cabida a experiencias musicales que marcaron a varias generaciones.
Quien subió después de ellos fue la excepción.
Hay casos en que uno se queda sin energía sin explicación, pero esa hora, las
once y media de la noche, y con este grupo en el escenario, mi sensación era,
no de haberla perdido, si no de que algo me había robado gran parte de la
energía que tenía.
Si se puede hablar de una banda que haya sorprendido por
desconocida en estos lares, por cultura musical y por recordar tanto al punk
británico de los setenta, como al americano, como al primer español, esa fue
Sensa Yuma. La lucura musical
elevada a superior expresión. Un público entregado andaba dando saltos entre el
estupor y la sorpresa que aquellos ingleses teñidos de amarillo nos estaban
proponiendo.
Y llegó la hora. Kante Pinrélico en su tierra, su ambiente,
su gente. El mito del punk cartagenero que en su día, allá por los años ochenta
y noventa competía con las bandas más conocidas del panorama nacional. Letras
cargadas de sentido y de rebelión, de humor y de inconformismo, de una forma de
decir: “no nos olvidéis que nosotros de vosotros aún no lo hemos hecho”. “Soy
de Cartagena, soy de Cartagena, no puede conmigo ni la peste negra”. Más que
una canción un himno que retrata las condiciones de los obreros de las minas y
de la industria salvaje que un día se instaló cerca del puerto y que aún nos
echa el aliento en el cogote.
Un lleno para terminar estos cuatro días cargados de
emociones, de recuerdos también y de ganas de que fiestas como esta llenen los
corazones que se vacían cada día a causa de la sinrazón de los saqueos masivos
de políticos sin escrúpulos, banqueros que sobran, que roban, y una justicia
que cada vez es más difícil juzgar.
HASTA EL AÑO QUE VIENE. PUEBLO. UN PLACER HABEROS CONTADO ESTO
QUE OTRA VEZ AÑADO, HA SIDO UNA FIESTA, LA FIESTA
DE LA MÚSICA EN
CARTAGENA.







